SAN BONIFACIO, obispo y mártir

SAN BONIFACIO, obispo y mártir

Nació hacia el año 680 en territorio de Inglaterra. Su verdadero nombre era Winfrido. Ordenado sacerdote viajó a Roma para solicitar del papa Gregorio II autorización de misionar en el continente. El sumo pontífice lo escuchó complacido y, en el momento de otorgarle la bendición, le dijo: "Soldado de Cristo, te llamará Bonifacio".
En Hesse convirtió a un gran número de bárbaros. En Amoneburg, a orillas del río fundó el primer monasterio. Regresó a Roma, donde el papa lo ordenó obispo y luego arzobispo. Prosiguió su misión evangelizadora y se unieron a el gran cantidad de colaboradores.
El anciano predicador había llegado a los ochenta años. Regresó a Frisia (actual Holanda), donde miles de habitantes fueron bautizados y el día de Pentecostés debían recibir el sacramento de la confesión.
Bonifacio se encontraba leyendo cuando escucho el rumor de gente que se acercaban y salió a ver, lo que vio fue una turba armada con evidente determinación de matarlo. Los misioneros fueron atacados con lanzas y espada. "Dios salvará nuestras almas", gritó Bonifacio. Uno de los malhechores se arrojó sobre el anciano arzobispo, quien levantó maquinalmente el libro del evangelio que llevaba en la mano para protegerse. La espada partió el libro y la cabeza del misionero. Era el 5 de Junio del año 754.
El sepulcro de San Bonifacio se halla en Fulda en el monasterio que el fundo. Se lo representa con una hacha y una encina derribada a sus pies, en recuerdo del árbol que los gentiles adoraban como sagrado y que Bonifacio derribó en Esse. Es el apóstol de Alemania.
Tomado de EWTN

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