INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

La madre queridita todas sus vivencias las guardaba silenciosamente en su corazón. (Luc. 2:19). Imitemos a nuestra madre y hagamos como ella, en las tribulaciones y confrontaciones, hagamos silencio y en los momentos de gozo y alegría guardémoslos en nuestro corazón. En el silencio dejamos que las cosas o palabras pasen y que el viento se las lleve y en el gozo, las guardamos para más tarde volverlas a recordar y alegrar.

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