SAN IRINEO, patriarca de la Iglesia
Nació cerca del año 130. Educado en Esmirna, fue discípulo de san Policarpo, obispo de aquella ciudad, quien a su vez fue discípulo del Apóstol San Juan. En el año 177 era presbítero en Lyon (Francia) y poco después ocupó la sede episcopal de dicha ciudad.
Las obras literarias de San Irineo le han valido la dignidad de figura prominente entre los Padres de la Iglesia, ya que sus escritos no sólo sirvieron para poner los cimientos de la teología cristiana sino también para exponer y refutar los errores de los gnósticos y salvar así a la fe católica del grave peligro que corrió de contaminarse por las insidiosas doctrinas de aquellos herejes.
Recibió la Palma del Martirio, alrededor del año 200.
Tomado de Corazones. org



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