SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Una niña de doce años escribió esta poesía. Después le pusieron música y la interpretaron en la ceremonia de entrega del premio Nobel de la Paz en honor de Isaac Rabin, Simon Péres y Yaser Arafat:
"Tenía una caja de pinturas,
cada color brillaba encantado.
Tenía una caja de pintura con colores
cálidos y fríos y brillantes.
No tenía el rojo para las heridas y la sangre.
No tenía el negro para un niño huérfano.
No tenía el blanco para la cara de los muertos.
No tenía el amarillo para la arena ardiente.
Tenía el naranja para la alegría y la vida.
Tenía el verde para los brote y las flores.
Tenía el azul para los claros cielos brillantes.
Tenía el rosa para los sueños y el descanso.
Me senté
y pinté
la Paz"
De los relatos de Megan McKenna



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