SANTOS TIMOTEO Y TITO
San Timoteo, obispo y mártir, año 97. Discípulo muy amado de San Pablo, quien le impuso las manos y le confió el misterio de la predicación y, en adelante lo consideró siempre como un hijo suyo (1Cor. 4:7)
Timoteo acompañó a San Pablo en la prisión que tuvo que sufrir en Roma pues en las cartas que escribió el gran apóstol anuncia que lo está acompañando Timoteo, su fiel discípulo. Muy famosas son las dos cartas de San Pablo a Timoteo, en ellas le recomienda: "que nadie te desprecie por tu juventud, muéstrate en todo un modelo para los creyentes... (1Tim. 4:12), y hasta desciende a detalles prácticos: "Timoteo, no tomes solo agua, mézclale de vez en cuando un poco de vino, por tus continuos males de estómago (1Tim.5:23).
El historiador Eusebio dice que San Pablo nombró a Timoteo obispo de Efeso, cuanta también que en tiempos del emperador Domiciano, hacia el año 97, Timoteo fue martirizado, apaleado y apedreado por haber tratado de impedir una fiesta pagana en aquella ciudad.
SAN TITO, obispo (siglo I), fue discípulo y secretario de San Pablo, acompañó al apóstol en muchos de sus viajes. En las dos cartas a los corintios, San Pablo declara que él confía plenamente en su discípulo Tito. Pablo lo nombró obispo de la ciudad de Creta y le escribió una bella carta señalándole las cualidades que deben tener los sacerdotes.
Tomado de EWTN



0 comentarios:
Publicar un comentario